Para Adán, el paraíso era donde estaba Eva.
Mark Twain
En el Pont Des Arts de París, las parejas escriben sus nombres sobre un candado, lo ponen en la rejilla y arrojan la llave al Sienna. Ah… c’est l’amour…
Hay una tradición parecida en el puente Isabel II de Sevilla, España, pero por lo visto las autoridades quitan los candados después. Sí serán necios…