Del mismo set de antes, Jack Nicholson recuerda al Guasón. Hay una parte de mí que necesita ser como este tipo. But there ain’t no one like Jack.
via ljplus.ru
Esto es en un almacén de licores en Rusia. Ahí hay o 100.000 o 35 millones de dólares en vodka y otras bebidas espirituosas. Lo bueno ocurre más o menos a los 30 segundos. Esta vaina es de no creerse; traten de no soltar una carcajada demasiado dura al verlo.
A esto llamo amor. O amistad. O dedicación. Jack Benny era un conocido comediante estadounidense de los años ‘50. A la mañana siguiente que murió (el 27 de diciembre de 1974), su esposa, Mary, recibió una única rosa de tallo largo. Otra vino al día siguiente, y al siguiente, y al siguiente. Aunque al principio estaba demasiado dolida para hacerse preguntas, eventualmente fue al florista para enterarse.
El florista le contó que unos años antes, Benny había ido a la tienda a enviarle unas flores a un amigo. Mientras se disponía a irse, se volteó y le dijo, “Si algo llegara a sucederme, quiero que le envíes a Mary una sola rosa todos los días”.
Y Mary recibió su rosa todos los días hasta el 30 de junio de 1983 —el día que falleció.
Fuente: Futility Closet
(Pueden descargar la imagen para usarla de fondo de pantalla.)
Los hombres son golpeados por un rayo cuatro veces más frecuentemente que las mujeres.
Dejaré que completen con su propia frase machista/feminista.
Fuente: Futility Closet
Alguien?
| Ella: | Cielo... |
| Él: | ¿Hmmm...? |
| Ella: | ¿Si yo me muriera te volverías a casar? |
| Él: | ¿Qué te pasa, vale? ¿Qué es esa pregunta? |
| Ella: | No sé, se me ocurrió. ¿Lo harías? |
| Él: | Ni de casualidad. |
| Ella: | ¿Por qué no? |
| Él: | ¿Cómo que...? ¡Porque no, pues! |
| Ella: | ¿Que no te gusta el matrimonio? |
| Él: | Claro que me gusta, cielo. |
| Ella: | ¿Entonces? |
| Él: | Vale pues... Sí, me casaría otra vez. |
| Ella: | (ojitos de comiquita japonesa) ¿En serio? |
| Él: | (suspira) Sí, en serio. |
| Ella: | ¿Y le presentarías a nuestros hijos? |
| Él: | ¡Claro! |
| Ella: | ¿En serio le presentarías a nuestros hijos? |
| Él: | Mi vida, les diría que te recordaran cada día de su vida, pero mira, si me voy a casar con ella, claro que se las tengo que presentar. |
| Ella: | Y... ¿la traerías a nuestra cama? |
| Él: | ¡Pero claro! |
| Ella: | ¿Y hasta le darías mi raqueta de tennis? |
| Él: | No, ella sólo juega volleyball. |
| Ella: | ..... |
| Él: | ¿Qué? |
| Ella: | .......... |
| Él: | Ay, coño... |